La motivación para emprender más o menos etapas del Camino de Santiago puede ser múltiple : religioso, artístico, turístico, penitencial, de compañerismo, de confraternización, de experimento convivencial, de ocio, etc. Nos llamó muy satisfactoriamente la atención pues en uno de esos cuadernos que hay en algunos puntos del Camino, para que cada cual manifieste sus impresiones, quien a nosotros nos había precedido dejaba escrito: " Yo soy ateo, pero el recorrido que estoy realizando es muy aleccionador...". En nuestro caso teníamos varios motivos de los señalados empezando por el religioso pero no era el único, p.e. comprobar si sería capaces de completarlo sin perecer en el intento; más adelante comentaremos el resultado.
Comprendemos y respetamos que cada quien tenga sus razones para animar, recomendar y promocionar el Camino de Santiago siempre y cuando éstas sean diríamos "lógicas" acordes con lo que intrínsecamente es en sí ; esto realmente es difícil de delimitar. No lo concebimos como una "peregrinación" pero también exigimos que, quienes no hacen la ruta a pie y desde fuera, dejen de impregnarlo de matices ajenos a su auténtico significado.
Hasta el próximo encuentro. Hoy 24 de marzo de 2009
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